¿Qué es la fiebre?

La fiebre, conocida como temperatura, es un aumento de la temperatura corporal por encima de lo que se considera normal.

Es necesario conocer que el organismo controla su temperatura a través de un sistema regulatorio en el que interviene el hipotálamo, que está ubicado en el cerebro, y una de sus funciones es la de mantener dicha temperatura ligeramente inferior a los 37°. En ocasiones el hipotálamo modifica dicha temperatura como respuesta a una infección o enfermedad, aumentándola. Ésta es una de las formas que tiene el organismo de combatir los gérmenes que causan infecciones.

La fiebre es también un buen indicador para saber que tu hijo esté enfermo especialmente en los niños pequeños que aún no hablan y no pueden expresar lo que les pasa. Algunos síntomas que acompañan a la fiebre:

La temperatura corporal de las personas no es constante, comúnmente es más baja por la mañana y algo más elevada por la tarde, pudiendo aumentar al hacer actividad física.

  • Decaimiento.
  • Falta de apetito.
  • Debilidad muscular y cansancio.
  • Molestias musculares y articulares.
  • Cefalea leve.
  • Sensación de fastidio.

Como regla general, podemos decir que es probable que la enfermedad no sea grave si tu hijo sigue queriendo jugar como habitualmente lo hace, come y bebe bien, está alerta, sonríe y tiene la piel del color habitual.