Luchar contra la fiebre

La mayoría de las veces la fiebre no es, ni está originada por una enfermedad grave, ya que en cuanto se trate y/o resuelva la causa que la originó, bajará la temperatura corporal hasta recuperar los niveles normales.

Tratar la fiebre de tu hijo cuando la temperatura es menor a 38º, no siempre es necesario, aunque sí es importante cuando:

  • Es menor de 3 años.
  • Es menor de 6 años con antecedentes de convulsiones febriles.
  • Ocasiona malestar intenso.
  • El médico lo determine.

Como regla general, podemos decir que es probable que la enfermedad no sea grave si tu hijo sigue queriendo jugar como habitualmente lo hace, come y bebe bien, está alerta, sonríe y tiene la piel del color habitual.