Ibuprofeno para las distintas otitis

La otitis media

El oído medio es una cavidad ubicada detrás del tímpano. El sonido que ingresa al oído externo llega al tímpano a través del conducto auditivo, luego las vibraciones timpánicas hacen que las señales sonoras lleguen, haciendo vibrar la membrana timpánica, al oído interno, desde donde las terminaciones nerviosas envían la información hacia el cerebro.

Por otra parte, tenemos un pequeño conducto que comunica el oído medio con la parte posterior de la nariz, que se llama trompa de Eustaquio, y es quién se encarga de igualar las presiones de aire entre el oído medio y el mundo exterior (cuando los oídos hacen un ruido al bostezar o tragar, las trompas de Eustaquio están nivelando la presión de aire dentro del oído medio).

Las bacterias y los virus pueden ingresar en el oído a través de las trompas de Eustaquio y provocar la inflamación y edematización de la zona, dificultando el drenaje y favoreciendo la acumulación de secreciones, que a su vez permiten el crecimiento de los gérmenes y el aumento de la presión del oído medio provocando dolor; generando lo que se conoce como otitis media.

Una infección de origen bacteriano puede ser curada rápidamente mediante el tratamiento adecuado. En la mayoría de los casos, el líquido desaparece con el tiempo y el niño recupera la audición.

¿Por qué es tan frecuente en los niños?

La trompa de Eustaquio de los niños es más corta y estrecha que la de los adultos. Por lo que es común que la mayoría de los niños tengan al menos una otitis media antes de los tres años de vida.

Síntomas y diagnóstico de la otitis media

Algunos de los síntomas de la otitis media son:

  • Tironearse o frotarse las orejas a causa del dolor.
  • Fiebre.
  • Fastidio o irritabilidad.
  • Secreciones en la oreja.
  • Cambios en el apetito o en los hábitos de sueño.

Consultá al pediatra si crees que tu hijo tiene una infección en el oído, él le hará un examen físico y le examinará los tímpanos. Si el médico llegara a sospechar que se trata de una infección de origen bacteriano indicará el tratamiento inmediatamente.

La otitis externa

Es un tipo de infección del oído que compromete el canal auditivo externo, que es el conducto que transporta los sonidos desde el exterior hasta el tímpano.

La otitis externa puede ser provocada por diferentes tipos de gérmenes.

Cuando hay demasiada humedad en el oído, la piel que recubre el interior del conducto auditivo se puede irritar y lesionar, permitiendo la proliferación de bacterias u hongos. Por eso afecta frecuentemente a niños que pasan mucho tiempo en el agua.

Una lesión en la piel que recubre el interior del conducto auditivo puede provocar este tipo de infección. Tener la piel demasiado seca, rascarse el conducto auditivo, limpiarse demasiado enérgicamente los oídos con hisopos o introducirse en las orejas objetos punzantes, incrementan el riesgo de desarrollar otitis externa.

Signos y síntomas

El síntoma principal de la otitis externa es la picazón de oído, que en ocasiones llega a ser dolor e inclusive puede ser intenso y empeorar cuando se toca o se mueve el lóbulo u otra parte del pabellón auricular.

La inflamación del conducto auditivo puede hacer que tu hijo se queje de molestias y/o de la sensación de tener el interior del oído tapado. Es posible también que supure un líquido que en un comienzo será transparente pero conforme transcurra el tiempo es posible que adquiera un aspecto turbio y un color amarillento o purulento.

Tratamiento para las infecciones de oído

  • Los antibióticos son frecuentemente elegidos para tratar la otitis media y los analgésicos como el ibuprofeno pueden ayudar a tu hijo a sentirse mejor, calmar la fiebre y reducir la inflamación.
  • En algunos casos, el médico puede indicar la limpieza de las secreciones del oído.
  • Para aliviarle el dolor a tu hijo podés aplicarle un toallita tibia o una manta eléctrica sobre la oreja.

El Ibuprofeno es una droga perteneciente al grupo de los antiinflamatorios no esteroides (AINEs), que posee propiedades antifebriles (baja la fiebre), analgésicas (calma el dolor) y antiinflamatorias (disminuye la inflamación).

El paracetamol es otra de las drogas muy usadas por el pediatra. Si bien tiene propiedades analgésicas y antifebriles, no tiene las propiedades antinflamatorias del ibuprofeno.